Me explico: últimamente estoy viendo en recónditos parajes y siempre bien escondidos, coches con un extraño aparatejo en el salpicadero y en su interior a dos personas. Evidentemente se trata de un radar que si te pilla te puede 'alegrar' el resto del día y que por desgracia, cada vez hay más en nuestras carreteras. Me parece muy bien que se vele por que la gente cumpla las normas de tráfico para evitar accidentes y desgracias al volante, pero colocar estos radares a traición en vías urbanas en las que no hay ningún peligro por rebasar el límite en unos cuantos kilómetros por hora, lo considero excesivo.
Me gustaría que el dinero de nuestros impuestos, en lugar de dedicarlo a radares de última generación que por otra parte son carísimos, pudiera dedicarse a cosas más útiles para los ciudadanos y menos perjudiciales para sus bolsillos.
Si en lugar de colocar a estos dos agentes camuflados en un vehículo para 'cazar' a los conductores que sobrepasan los límites los pusieran a patrullar algunos de los barrios más conflictivos de nuestras ciudades, seguramente evitaríamos algún que otro disgusto más a menudo.
Pero claro, eso no da dinero. Nunca podré comprender como no se les cae la cara de verguenza.
Policía camuflada obstaculiza la vía pública
Mantienen parado el vehículo camuflado (matrícula 9353 DTG Wolsvagen) a 2 metros de la parada del autobús número 30 ( Dr.García Tapia esquina con Oberón), obligándo a éste a abandonar el carril derecho para sobrepasar al coche policial. (Nosotros tenemos prohibido parar en el carril bus, pero ellos tienen via libre para lo que quieran. Bien, bien)
Están provocando accidentes y multando a diestro y siniestro, mientras ocupan un carril como si su vehículo estuviera averiado, con dos policías de uniforme dentro del coche en animada conversación.
Y luego nos sorprende que los ladrones entran por una puerta de la comisaria y salen por la otra. ¡¡Si estan entre colegas!!




























































